La selección de Italia sufrió una eliminación histórica este 31 de marzo de 2026 al caer en la final del repechaje europeo ante Bosnia y Herzegovina, lo que significa que se perderá su tercer Mundial consecutivo.
La «Azzurra» volvió a vivir una noche de pesadilla. Tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga, el equipo dirigido por Gennaro Gattuso cayó 4-1 en la tanda de penaltis frente a Bosnia y Herzegovina en el Estadio Bilino Polje. Con este resultado, el tetracampeón del mundo prolonga su ausencia en la máxima cita del fútbol, tras haberse ausentado también de Rusia 2018 y Qatar 2022.
El camino de Italia en este repechaje había comenzado con optimismo tras vencer 2-0 a Irlanda del Norte en las semifinales con goles de Sandro Tonali y Moise Kean. Sin embargo, en el partido decisivo por el boleto a la Copa del Mundo 2026, la falta de puntería y la solidez bosnia terminaron por sentenciar el destino de un país que no disputa un Mundial desde Brasil 2014.
La prensa italiana califica el hecho como un «papelón descomunal» y una «amarga decepción» para una generación que, a pesar de haber ganado la Eurocopa en 2021, no ha logrado encontrar regularidad en las eliminatorias mundialistas. Mientras Bosnia celebra su segunda clasificación histórica a un Mundial, en Italia se abre nuevamente un periodo de profunda autocrítica y reestructuración.
